En los últimos tiempos, uno de los temas más comentados en los clústeres industriales es el siguiente: en 2026 comenzará a aplicarse el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono de la Unión Europea (CBAM), y la tasa de carbono a nivel nacional también es inminente. Para industrias tradicionales como la textil, el cemento y el acero, las emisiones de carbono han dejado de ser un concepto ambiental teórico para convertirse en una presión de costes real, reflejada directamente en la cuenta de resultados.
Ante la combinación de la volatilidad de los precios energéticos y el aumento de los costes del carbono, la principal preocupación de los empresarios es clara: ¿cómo reducir las emisiones de carbono de la forma más práctica y con el retorno de inversión más rápido, sin afectar la capacidad productiva ni la estabilidad de los procesos?
Entre las múltiples opciones disponibles, el SRF (Solid Recovered Fuel), gracias a su madurez tecnológica y a la flexibilidad de su implementación, se está consolidando como una solución “lista para usar” para la transformación industrial.
La tasa de carbono ya no es solo una presión, sino una oportunidad para replantear los costes
En el pasado, los costes energéticos se evaluaban principalmente a través de la electricidad y los precios del combustible. Hoy en día, las emisiones de carbono se han convertido en una forma adicional de coste energético que debe gestionarse con precisión.
Si las fábricas continúan dependiendo en gran medida del carbón, no solo deberán afrontar un aumento progresivo de la tasa de carbono, sino que también corren el riesgo de perder competitividad en el mercado europeo debido a una huella de carbono excesiva en sus productos. Por ello, cada vez más empresas están revisando activamente su estructura energética y buscando su optimización.
¿Por qué el SRF puede convertirse en una herramienta de “control de pérdidas” para las empresas?
En términos simples, el valor del SRF reside en “convertir residuos en energía”. Permite transformar residuos que antes requerían costes de eliminación en un combustible alternativo con un poder calorífico estable.
Al introducir SRF de alta calidad bajo un marco de cumplimiento normativo, las empresas pueden obtener tres beneficios concretos:
- Control directo de pérdidas: reduce la intensidad total de carbono y mitiga la reducción de beneficios tras la aplicación de la tasa de carbono.
- Acceso a más pedidos: optimiza los datos de carbono del producto, permitiendo que este cuente con un “pase verde” que facilita su entrada en cadenas de suministro internacionales.
- Diversificación de riesgos: establece una estructura energética diversificada y reduce la dependencia de un único combustible y de sus fluctuaciones de precio.
Lectura recomendada: si desea profundizar en cómo la tecnología SRF resuelve los retos prácticos de estabilidad y calidad del combustible, le invitamos a consultar “La próxima ola de competitividad verde: cómo Geording resuelve los desafíos del RDF/SRF”.
Por qué Geording es un socio de confianza para la transición energética
Solemos compartir con nuestros clientes que la clave para una implementación exitosa del SRF no reside en qué equipo se adquiere, sino en si la calidad del combustible puede mantenerse estable a largo plazo. Cuando la calidad del combustible fluctúa, no solo se ve afectado el equipo, sino también el ritmo de producción.
Geording ofrece un sistema energético controlable, verificable y sostenible a largo plazo.
- Estabilidad comparable al carbón: mediante tecnologías clave de peletizado y homogeneización, el SRF mantiene un rendimiento calorífico constante y garantiza un funcionamiento estable de la caldera.
- Que los datos hablen por usted: los datos operativos sistematizados apoyan directamente a los equipos ESG en el cálculo de coeficientes de reducción, simplificando y haciendo más transparente el reporte de carbono.
- Menor preocupación por el mantenimiento: sistemas de alta resistencia al desgaste, diseñados para residuos industriales, evitan que los costes de mantenimiento aumenten junto con los esfuerzos de descarbonización.
Sobre la reducción de carbono con SRF: las preguntas que realmente importan
Q1: ¿Cuál es el mayor riesgo al introducir SRF?
Sinceramente, el riesgo no está en si se puede quemar, sino en si se puede gestionar adecuadamente. Si la calidad del combustible fluctúa, puede afectar al funcionamiento de la caldera. Por ello, recomendamos no adquirir solo una máquina individual, sino una solución integral de gestión, desde el pretratamiento hasta el sistema de alimentación, para garantizar una operación continua.
Q2: ¿Mi caldera es realmente adecuada para el SRF?
Esto depende del tipo de caldera y de los hábitos operativos. En la mayoría de los casos, se recomienda la co-combustión, que normalmente solo requiere ajustes parciales en el sistema de control de alimentación, sin necesidad de modificar de forma significativa la caldera principal. Primero realizamos una evaluación técnica y luego ofrecemos la recomendación más práctica.
Q3: ¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse la inversión?
Depende de la proporción de sustitución y de la fuente de residuos. En aplicaciones industriales de mediana y gran escala, al considerar el ahorro en combustible y la evitación de la tasa de carbono, la mayoría de los casos muestran resultados en un plazo de 2 a 3 años. Más importante aún, se trata de una inversión que actúa como un “seguro” para los próximos diez años.
Hacia el cero neto: transformar la carga de carbono en competitividad empresarial
En la tendencia hacia las emisiones netas cero, las empresas ya no se enfrentan a la decisión de si actuar o no, sino a cómo hacerlo de la manera más eficiente. La adopción del SRF no es solo una respuesta a la tasa de carbono, sino también una forma de construir una base técnica estable dentro del marco de la economía circular.
Con una amplia experiencia en integración de plantas llave en mano, Geording comprende que cada fábrica opera bajo condiciones distintas. No solo vendemos equipos; aspiramos a ser el respaldo técnico que acompañe a su empresa a lo largo del proceso de transición energética.
Si su empresa se encuentra en una encrucijada de transformación, no dude en ponerse en contacto con Geording. Le proporcionaremos un análisis realista y fundamentado, adaptado a las condiciones específicas de su planta.